EL INICIO
Todo empezó por mi madre.
Se llama Amparo. Y siempre ha sido de esas mujeres que se arreglan para todo — para bajar a por el pan, para tomar un café, para lo que sea. Le gusta la ropa. Le gusta sentirse guapa.
Pero cada vez que la acompañaba a comprar, pasaba lo mismo. Salía del probador, se miraba en el espejo, hacía ese gesto que hacemos las mujeres cuando algo no nos convence, y volvía a colgar la percha en el gancho del "no me lo llevo".
Un día me dijo una frase que se me quedó grabada:
"Es que la ropa bonita parece que solo se hace para las jóvenes."
LA DECISIÓN
Esa frase me acompañó durante meses.
Empecé a fijarme, y era verdad. Las prendas favorecedoras siempre eran para cuerpos de veinte años. Las de más de cuarenta, demasiado sobrias, demasiado tristes. Como si a partir de cierta edad hubiera que renunciar a gustarse.
Y no me pareció justo.
Se lo conté a Marco, mi pareja, una noche en la cocina. Le dije que quería crear la ropa que mi madre no encontraba. Ropa para mujeres reales, con cuerpos reales, con vidas reales. Me escuchó, y al final me dijo:
"Pues hazlo."
Al día siguiente empezamos.
EL PRIMER VESTIDO
Meses después, mi madre se probó uno de nuestros vestidos.
Era el que se puso para la boda de mi prima. Salió del probador, se miró en el espejo, y esta vez no hizo el gesto de siempre. Se giró hacia mí, con los ojos un poco brillantes, y me preguntó si podía quedárselo.
Ese día entendí que lo estábamos haciendo bien.
LO QUE VINO DESPUÉS
Y de repente empezaron a llegar mensajes.
Al principio uno cada tanto. Ahora, casi cada día. Mujeres que se han vuelto a sentir ellas. A las que su marido les ha dicho "qué guapa vas". Cuya hija les ha pedido prestada una prenda. Que hacía años que no se compraban algo para ellas sin sentirse mayores.
Cada uno de esos mensajes me recuerda por qué empecé.
NUESTRA PROMESA
En Aitana Fernández no fabricamos ropa para maniquíes. La fabricamos para ti.
Para la mujer que se pone algo bonito un martes cualquiera solo porque le apetece. Para la que se prueba un vestido y quiere sentirse cómoda, no disfrazada. Para la que ya sabe quién es y no necesita disimular nada.
CELEBRARLO CONTIGO
Este aniversario no es nuestro. Es tuyo.
Sin las mujeres que confiaron en nosotras al principio, sin las que nos escribieron "gracias, me encantó", sin las que nos recomendaron a sus amigas, hoy no estaríamos aquí para celebrar nada.
Por eso, durante estos días queremos celebrarlo contigo — con hasta un 75% de descuento en alguna selección de nuestras prendas favoritas. Las que más nos habéis pedido. Las que ya son un poco vuestras.
Gracias por acompañarnos hasta aquí.
Con cariño,
Aitana ♡